

La sala de torturas |
Los conocimientos sobre el entrenamiento para la escalada utilizados hoy en día son fruto de infinidad de experimentos que nos han llevado a diferenciar, al igual que en otros deportes, entre tres tipos de esfuerzo bien definidos: la fuerza, la resistencia y la continuidad. Las técnicas de entrenamiento (o tortura para algunos) han ido evolucionando a lo largo de las últimas décadas; la barra de dominadas era el no va más a finales de los 70, los 80 vieron el nacimiento de la tabla multipresa, y los noventa el del plafón tal y como lo conocemos hoy en día. Hacer búlder en el plafón es un método de entrenamiento a la vez eficaz, divertido, y agradable, de ahí su gran popularidad entre los escaladores.
Ejercicios
Uno de los ejercicios más comunes para el trabajo de la fuerza es el denominado
contrato por minuto. Se trata de realizar un bloque el mayor número de veces posible dentro de un tiempo que no supere el minuto. El bloque elegido debe ser lo suficientemente fácil para que se pueda repetir al menos tres veces seguidas, pero a la vez, lo bastante difícil como para que la última repetición constituya un verdadero reto. Una vez completado el contrato por minuto (una serie), se toma un descanso de unos cinco minutos y vuelta empezar hasta completar un total de tres series. Tras 20 minutos de descanso intentamos completar otras dos series, siempre con cinco minutos de reposo entre cada una, así hasta un total de dos ó tres ciclos, dependiendo del nivel de cada uno.