Entrenamientos Futbol Sala -> El entrenamiento del portero

Búsqueda personalizada

Qué es el Portero?

INTRODUCCIÓN

El siguiente extracto pertenece a un libro escrito por René Taelman, El Entrenamiento del Portero, en 1988. El motivo de incluir aquí el prologo que el mismo autor hace de su libro no es otro que el poner de manifiesto la filosofía de lo que debe ser el trabajo de un portero, en sus líneas más esenciales y fundamentales. La idea básica es que aún hoy en día, cuando el portero está empezando a ver reconocida su especificidad y su particular idiosincrasia dentro del juego, no podemos considerar que se esté resolviendo satisfactoriamente -al menos en su totalidad- lo que representa la preparación específica del portero. El libro de René Taelman está dirigido hacia la figura del portero de fútbol campo; con todo, he creido necesario incluirlo en mi página de fútbol sala, dado que el tratamiento del portero de fútbol sala se puede considerar aun como deficiente en muchos de sus aspectos, si no en los clubs más profesionales, que pueden contar con un amplio equipo de colaboradores con el entrenador, entre ellos el preparador de porteros, al menos sí en lo que serían clubs amaters, o con menos recursos y capacidades. Es por ello que la siguiente selección pretende constituir una concienciación básica sobre el problema al que nos enfrentamos continuamente en la dirección de un equipo, y que no es otro que el cómo llevar a cabo la preparación específica del portero.

EL ENTRENAMIENTO DEL PORTERO

Todo conocedor del fútbol reconoce el importante papel asumido por el portero en el seno de su equipo.
Siguiendo la evolución del fútbol, de sus tácticas y de la preparación física, la tarea del portero ha aumentado considerablemente.
Inicialmente, su misión principal consistía en impedir que el balón franqueara la línea de gol. Más adelante, el uso de los fueras de juego, cuando éstos no eran pitados, le llevó a hacer uso de la velocidad en carrera para hacer pequeños sprints y desalojar el balón peligroso.
Pero si hay un terreno en el cual estos últimos años el portero ha tomado cada vez más iniciativas es el del saque. El largo desplazamiento del pie, de Bolea o de drop o incluso de una patada con el balón parado es evitado cuantas veces es posible, en beneficio de un saque rápido y preciso con la mano, con el pie, dirigido a un jugador concreto. El portero se encuentra pues, actualmente, casi siempre en la base de los ataques clásicos, pero también de los contraataques repentinos e incisivos.
El análisis del papel del portero permite citar un gran número de movimientos tan variados como sea posible. Elasticidad, agilidad, parada, equilibrio, poder, velocidad, visión de juego, sentido de la iniciativa y de las responsabilidades, audacia y valor son, todas, cualidades que el portero debe poseer si quiere distinguirse.
Pero, este bagaje técnico y físico impresionante, no basta con haberlo heredado, hay que mantenerlo y, sobre todo, mejorarlo, ahí es donde hay que apretar.
Si se quiere dejar a un lado a los clubes profesionales en los cuales las estructuras permiten tener un entrenador encargado especialmente del entrenamiento del portero, nos ocuparemos de los miles de clubes en los cuales no existe esta posibilidad. En la mayoría de estos clubes, los porteros son, a menudo “dejados a su aire” y abandonados en beneficio de los quince o veinte jugadores de los cuales el entrenador debe ocuparse prioritariamente.
Esto no es un crítica negativa contra los entrenadores, ya que yo mismo me he encontrado y me encuentro en este caso, debiendo utilizar numerosos subterfugios con el fin de poder someter a mi portero a ejercicios específicos. De cualquier forma, vale la pena hacerlo ya que no hay nada más molesto para un entrenador que oír a su portero que le dice:”Yo no ignoro mis debilidades en la ejecución de un movimiento, pero lo único que pido es perfeccionarme y vencer mis errores durante el entrenamiento”.
De cualquier forma, el problema para el entrenador reside en el hecho de que si se ocupa sólo de su portero con el apoyo, quizás, de algunos jugadores, no podrá estar en condiciones de controlar el buen desarrollo de los ejercicios cuya ejecución ha sido confiada a los otros jugadores.
Generalmente, el esquema de entrenamiento de un portero se presenta como sigue:
1. Entrenamiento con los otros jugadores y ejecución de una serie de ejercicios que no       están específicamente pensados para él.
2. Presencia de la portería en el cuadro de movimientos individuales o colectivos de los jugadores que terminan generalmente sus movimientos con tiros a puerta o tiros a la cabeza de los jugadores en los cuales se utilizarán los porteros.
3. Regularmente o no, al terminar una sesión, el entrenador somete al portero a una serie de tiros a puerta. Se constata pues que si el portero participa de esta forma en el entrenamiento, la orientación de este último no le permite desarrollar seriamente sus puntos débiles o mantener de forma válida sus puntos fuertes. Por supuesto, los ejercicios de elasticidad general no le irán mal y emplearse en tiros a puerta o intervenir en pases aéreos no es inútil, pero todo esto es largamente insuficiente si se quieren hacer bien las cosas, ya que todo esto es largamente insuficiente si se quieren hacer bien las cosas, ya que un portero se lo merece, dada la gran responsabilidad que pesa sobre él.
Por otra parte, siempre he tenido como principio el hecho de que incluso si se trata de un
aficionado y entrena aficionados, nada impide a un entrenador el que trabaje con un espíritu de profesional y que intente aumentar la calidad de su entrenamiento.

Extraido del libro El Entrenamiento del Portero

por René Taelman
Seleccionado por Miguel Rojas



Copyrigth © 2009-2010 | www.tuentrenador.com